La neuropatía óptica anterior isquémica es una pérdida brusca de la visión o de una porción del campo visual, debido a un déficit de circulación sanguínea en el nervio óptico. El nervio óptico es el que transmite la visión desde el ojo hacia el cerebro.
A pesar de los avances científicos, no hay aún un tratamiento que mejore la visión, excepto en el caso de las personas con arteritis temporal. Algunos estudios científicos muestras que un 43% de los pacientes con esta afección ocular mejoran espontáneamente la visión a lo largo del tiempo. Así mismo, estos pacientes obtienen buenos resultados con el tratamiento con corticoides, que impide que la neuropatía óptica anterior isquémica avance o afecte al otro ojo.
¿Qué va a pasar con mi visión?
La pérdida de visión, una vez ocurrida, es irreversible. Habitualmente, se suele conservar la visión periférica. ésta suele ser suficiente para que la persona se desenvuelva de manera independiente.
¿Por qué los exámenes clínicos periódicos son importantes para todos?
Las enfermedades oculares pueden ocurrir a cualquier edad y muchas no presentan síntomas hasta que las mismas produjeron un daño. En cambio, otras numerosas enfermedades que producen ceguera son prevenibles, por lo que resultan vitales los exámenes periódicos con un médico oftalmólogo.